LA RIOJA.- El Gobierno riojano solicita la colaboración ciudadana para cumplir la normativa de prevención y lucha contra los incendios forestales

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LA RIOJA.- El Gobierno riojano solicita la colaboración ciudadana para cumplir la normativa de prevención y lucha contra los incendios forestales

La abundancia de lluvias favorece el crecimiento de la vegetación, y con la subida de temperaturas aumenta el riesgo de declaración de siniestros

El Boletín Oficial de La Rioja publica hoy la Orden de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente con la que se regula el uso del fuego en el territorio de La Rioja, para evitar su propagación a terrenos forestales. El objetivo principal es minimizar las consecuencias económicas, ecológicas y sociales producidas por los incendios forestales, así como procurar la seguridad de todas las personas.

La Orden sobre prevención y lucha contra los incendios forestales en la presente campaña 2018-19 establece tres épocas de riesgo: la de alto riesgo, del 15 de julio al 15 de octubre; la de riesgo moderado, del 1 de febrero al 31 de marzo, del 1 al 14 de julio y del 16 de octubre al 15 de noviembre; y la época de riesgo bajo, que se fijada del 1 de abril al 30 de junio y del 16 de noviembre al 31 de enero.

Si en la campaña anterior, la sequía y las altas temperaturas aumentaron el riesgo de incendios forestales, la nieve caída durante el invierno y las intensas lluvias que han acompañado el inicio de la primavera van a favorecer un exceso de vegetación que obliga a extremar las precauciones. Por este motivo, el Gobierno de La Rioja pide la colaboración de los ciudadanos para que sigan las recomendaciones y eviten encender fuegos fuera de las zonas habilitadas para prevenir siniestros, ya que la mayoría de los incendios se deben a la acción del hombre.

La estrategia de lucha contra el fuego se centra en actuaciones preventivas de desbroces y limpieza de montes, y para reducir el número de incendios y la superficie quemada. Por ello, en los últimos años se han reforzado las medidas de prevención en el uso del fuego para evitar las negligencias, y aumentado los medios de extinción y su eficacia para que los daños de los incendios una vez producidos sean los mínimos.

En caso de producirse un cambio de las condiciones meteorológicas y siempre que la variación del riesgo de incendios así lo aconseje, las épocas de riesgo podrán ser modificadas mediante una resolución de la Consejería.